MUNTINGIA CALABURA, ESPECIE PIONERA Y PROMOTORA DE LA RESTAURACIÓN DE LA SELVA
El capulín, puam como se le conoce en Oaxaca, Puebla y San Luis Potosí, o tsakam puwamte en maya-totonaco, es un arbusto nativo de América tropical. En México se distribuye desde Nayarit y San Luis Potosí hasta el Sur de la Península de Yucatán, y fuera del país ocupa Centroamérica y las Antillas Mayores, hasta Brasil y Bolivia.
Es una especie pionera porque coloniza áreas perturbadas de la Selva tropical (acahuales), como brechas o caminos, potreros, baldíos, cerca de casas suburbanas e incluso en áreas urbanas. Por su capacidad de colonización, rápido crecimiento, madurez reproductiva temprana, y alta fecundidad, se cataloga también como una especie "secundaria". El estado "secundario" se refiere a las diferentes fases del proceso de regeneración de la Selva y en este, Muntingia calabura juega un papel determinante.
Los arbustos de Muntingia calabura dominan áreas perturbadas, pero su densidad declina de miles de individuos por hectárea a unos cuantos individuos en pocos años, conforme se recupera la selva, y son remplazados totalmente por especies propias de Selvas en un lapso de 30 años.
Durante el proceso de recuperación de la Selva Muntingia calabura produce constantemente numerosos frutos, que son bayas carnosas, de 1 cm de diámetro, jugosos, dulces y ricos en nutrientes. Cada 100 g de frutos contiene 77.8 g de humedad; 0.324 g de proteína; 1.56 g de grasa; 4.6 g de fibra; 124.6 mg de Calcio; 84 mg de fósforo, 1.18 mg de hierro; estos tres últimos minerales son esenciales para todo organismo, pero indispensable para el óptimo crecimiento, mantenimiento y postura de huevo en aves. Contiene además 80.5 mg vitamina C, vitamina útil para el hombre, los primates superiores, especies frugívoras y nectívoras como algunos murciélagos y algunas aves. 0.037 mg de vitamina B2 de importancia metabólica para la producción de energía, entre otros.
Los frutos de Muntingia calabura proveen, entre otros, los requerimientos nutritivos para la fauna, quienes utilizan una combinación de agua, carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas y minerales para su sostenimiento. Es por ello que el capulín, Muntingia calabura, también tiene importancia ecológica, al formar parte de la cadena trófica durante el estado secundario de la selva, donde alimenta a reptiles, mamíferos; monos y murciélagos y una gran diversidad de aves. Debido a que en sus ramas, flores y frutos se albergan gran cantidad de insectos, que sirven de alimento a fauna insectívora, beneficia indirectamente a esas especies.
Tales atributos, entre otros, fueron considerados para seleccionar a Muntingia calabura como una de las 240 especies leñosas nativas de México catalogadas como potencialmente valiosas para la restauración ecológica y la reforestación. Por nuestra parte, y con motivo de la celebración del día del árbol (15 de julio), elegimos esta especie para difundir su importancia y motivar su uso en la reforestación de parques públicos, donde su presencia sería idónea.