A finales del 2010, del 29 de noviembre al 10 de diciembre se realizó en la ciudad de Cancún, Q. Roo, México la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP16) y la VI Conferencia de las Partes del Protocolo de Kyoto (CMP6), donde de acuerdo con la SEMARNAT se lograron importantes logros en aspectos como definición de metas, reducción de emisiones, transferencia de tecnología, financiamiento y REDD+.
Es difícil ponerse de acuerdo en la manera en que se maneja el tema "cambio climático" tan explotado durante las últimas décadas por los países industrializados y la satanización al ser humano como el autor intelectual de dicha "catástrofe. Hay muchas acciones en beneficio del planeta y sus habitantes que podemos realizar para lograr un entorno más agradable, pero para ello hay que conocer realmente que podemos hacer y cuales serán los alcances de ello.
En este sentido nos dimos a la búsqueda de recabar información científica acerca del cambio climático, y encontramos un artículo sumamente interesante y que consideramos lo más apegado a la realidad acerca de este tema. Fue escrito por Don Manuel Toharia Director del Museo de las Ciencias Príncipe Felipe en Valencia, España y Presidente de la Asociación Española de Periodismo Científico.
Inicia destacando la importancia de diferenciar los conceptos de Clima y tiempo, los cuales suelen confundirse con facilidad, aunque no significan en absoluto lo mismo, textualmente cita: Y todavía menos deberíamos confundir los cambios de tiempo y de clima: que el tiempo cambie es no sólo algo normal, sino incluso una constante "el tiempo cambia a todas horas, todos los días, todos los meses.... En cambio, un cambio de clima es la variación en los promedios, y a muy largo plazo, de ese tiempo permanentemente cambiante.
Continúa abordando que cualquier desastre terrestre, atmosférico u oceanico es atribuido al "cambio climático", resaltando para ello el uso equivocado del efecto invernadero; al cual ha estado ligado desde su existencia el planeta, y sin el cual no hubiera sido posible la creación de vida.
Menciona que si bien el cambio climático actualmente está relacionado a la actividad económica humana y, en particular, con la utilización masiva de energía procedente de los combustibles fósiles desde la Revolución Industrial, el planeta produce más CO² derivado de múltiples procesos naturales, que la cantidad total que emite la actividad industrial.
Resalta que el problema no está en la producción de emisiones que contribuyan a un aumento en la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, si no en la alteración de los períodos de sus innegables fluctuaciones naturales, la cual derivada de actividades realizadas para la producción de energía. Además hay que considerar la capacidad que tienen los gases de efecto invernadero de absorber calor procedente del sol, y la posible influencia que ello pudiera tener sobre los climas de la Tierra.
Para un mejor entendimiento menciona que: Hay, al menos, dos grupos principales de gases de efecto invernadero: los "naturales" y los "artificiales". Es decir, los que ya existían antes de la llegada del Homo sapiens al planeta, y los que la humanidad ha fabricado ex-novo.
El primer grupo es, con mucho, el más importante. Lo constituyen por orden de importancia a la hora de acumular calor, el vapor de agua, el dióxido de carbono, el metano, los óxidos de nitrógeno y el ozono.
Gas. Concentración actual Contribución en °C
Vapor de agua (H2O) entre 0 y 4% 20.6
Dióxido de carbono (CO2) 360 ppm (0,036%) 7.2
Ozono troposférico (O3) 0.03 ppm 2.4
Óxido de nitrógeno (N2O) 0.3 ppm 1.4
Metano (CH4) 1.7 ppm 0.8
Otros (CFC, sobre todo) 2.0 ppm 0.6
Gracias al efecto invernadero, la Tierra es un planeta habitable y bastante menos hostil para la vida de lo que sería sin ese colchón térmico. Si no hubiera dichos gases de efecto invernadero, la temperatura media del planeta sería de 18 grados bajo cero; con efecto invernadero esa temperatura media es actualmente de unos 15 grados sobre cero. Lo anterior se debe a que 35 % del calor que el suelo y los mares reemiten hacia arriba queda atrapado en la atmósfera gracias a la existencia de los gases de efecto invernadero.